EL ORIGEN DE UNA ALIMENTACIÓN

VIVA, NATURAL Y LLENA DE ENERGÍA.

En cada germinado hay vida, frescura y nutrición en su máxima expresión. Todo comienza con una semilla de calidad, seleccionada especialmente para germinar y ofrecerte alimentos vivos, seguros y llenos de beneficios para tu salud.

LA MAGIA DE LA

GERMINACIÓN

La germinación es un proceso natural mediante el cual una semilla activa su capacidad de crecimiento y se transforma en un alimento vivo de alto valor nutricional. Al entrar en contacto con agua, oxígeno y la temperatura adecuada, la semilla “despierta” y comienza un ciclo biológico que potencia sus nutrientes y beneficios para la salud.

Durante la germinación, la semilla pasa de un estado latente a uno activo, lo que provoca cambios bioquímicos profundos que hacen del germinado un superalimento.

¿Qué sucede durante el proceso de germinación?

Se activan enzimas vitales.

Aumenta la concentración de vitaminas y minerales esenciales.

Se elevan los niveles de antioxidantes naturales.

Transformación en un poderoso alimento vivo.

En pocos días, una pequeña semilla se convierte en un poderoso alimento vivo.

LA IMPORTANCIA DE LA

SEMILLA CERTIFICADA PARA GERMINAR.

No todas las semillas son aptas para la germinación. Muchas semillas comerciales están diseñadas únicamente para siembra agrícola y pueden estar tratadas con pesticidas, fungicidas o recubrimientos químicos que afectan el proceso de germinación y las vuelven inadecuadas para el consumo humano una vez germinadas.

Para obtener germinados seguros, saludables y exitosos, es fundamental utilizar semillas certificadas para germinar, específicamente seleccionadas y controladas para este propósito.

¿Por qué elegir nuestras semillas cumple con los estándares necesarios para garantizar un proceso de germinación óptimo?

  • Certificadas para germinación: Evaluadas y seleccionadas para asegurar brotes, germinados y microverdes sanos y uniformes.

  • Libres de pesticidas y tratamientos químicos: Ideales para consumo humano, sin residuos que comprometan la salud.

  • Alta tasa de germinación: Mayor rendimiento, menor desperdicio y resultados consistentes.

  • Control de calidad y trazabilidad: Desde el origen hasta tu cocina o proyecto profesional.

BENEFICIOS DE CREAR

TUS PROPIOS GERMINADOS

Germinar tu propio alimento es mucho más que una práctica saludable: es una forma sencilla y natural de recuperar el control sobre lo que comes. A partir de una pequeña semilla, puedes obtiener los siguientes beneficios:

Nutricionales.

Alimento fresco y vivo, rico en vitaminas, minerales y antioxidantes, con fácil digestión y alto valor nutricional.

Económicos.

Alto rendimiento con poca semilla: 20 g de semillas pueden producir hasta 120 g de germinados, reduciendo costos y desperdicio.

Ambientales.

Uso eficiente de recursos: la germinación requiere menos agua y energía que la agricultura convencional, cuidando el medio ambiente.